viernes, 27 de marzo de 2026

TRANSFORMACIÓN



 TRANSFORMACIÓN

—¿Incongruencia de género (transgenerismo), homosexualismo y otros por conveniencia social, laboral o jurídica?—




Editorial





Joseph Delgado




            Álgido, muy álgido, de esos temas hemorrágicos que desde un principio hay que manejarlo con pinzas de disección,   pinza bipolar, una que otra mosquito y doble par de guantes estériles; pero, que con muchos elementos del siglo XXI tienden a ser, o más bien a convertirse, en procesos que salieron del freudiano canasto destapado por allá en 1913 y del cual Sigmund Freud sostenía en su libro Tótem y Tabú que el origen de la cultura, la moral y la religión nacía del parricidio primordial; en su obra escribía sobre la exogamia y la ley, la primera como El Tótem, la segunda la vinculaba a El Tabú; y tácitamente correlacionaba, en cuanto al concepto de  los preceptos paternos  y el género que se establecía explicando la  norma  que ordenaba la sociedad; bajo el concepto psicoanalítico totalmente tradicional de que “la cultura surge de la represión de los deseos primarios y la instauración de leyes sociales”; desde el punto de vista del padre del psicoanálisis, el transgenerismo podría analizarse como un desafío al tótem de la diferencia sexual binaria impuesta por las  ordenanzas paternas ya que este rompe el tabú y genera una identificación proyectiva, el mismo  Sigmund, quien otrora revolucionó la historia de la sexualidad haciendo de ella un tutti frutti con la psicología dinámica y quien en algún momento convirtió la sexología en una disciplina científica, sugiere que el individuo renuncia a los instintos para vivir dentro de una  colectividad, mientras que el transgenerismo cuestiona  la identidad de género y convierte esta en un sacrificio obligatorio para poder convivir dentro de la misma   agrupación.


            El 24 de enero de 2026 el autor  de este escrito publicó en X,  antiguo Twitter, un editorial bajo el título “El  Ministerio De La Igualdad y La Población LGBTIQ+”, que a la hora la verdad no  viene al tema en estas letras que hoy nos acompañan, pero, sí tocaba  el tópico donde se  relacionaba que el 1.2% de los habitantes  adultos de una población de cuarenta millones de ciudadanos, obviamente haciendo referencia a los adultos, pertenecen a este tipo de   colectividad; mas, lo que es más interesante, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística en Colombia, DANE, no presenta unas cifras ni siquiera aproximadas de la población con incongruencia de género,  aún más, lo categoriza como “identidad de género” en las encuestas integradas de hogares y reduce de las cifras antes anotadas al 1.1% equivalentes a  cuatrocientos treinta y tres mil personas adultas identificadas como LGBTI+; algo para analizar: la misma entidad del estado, para marzo de 2026, el mes en curso, nos reporta un estimado de  quinientos un mil personas que se identifican como lesbianas, gay, bisexuales, trans y no binarias; retornando la estadística al 1.2% relacionado en mi publicación del 24 de enero en el medio   ya citado, y algo que dispara una alerta, esta entidad nos reporta una tasa de desocupación del 10.5% de cuatrocientos setenta y cinco mil personas de esta condición   declaradas como fuerza laboral.


            Déjenme por un momento que retome algunas líneas de mi publicación realizada en la fecha anotada:  los LGBTIQ+ no son enfermos mentales, no son fenómenos, en 1990 la OMS les eliminó de la lista de enfermedades mentales, el CIE-11, Clasificación Internacional de Enfermedades del 2018 dejó de considerar la incongruencia de género como un trastorno mental, la APA, American Psychiatric Association, en 1973 la sacó del DSM-II,  —Diagnostic and  Statistical Manual of Mental Disorders—, al concluir que no existía evidencia científica de que la orientación sexual fuera una “condición patológica”; al punto tal que la ciencia actual considera la diversidad sexual y de género como una variación natural de la experiencia humana y no como una falla biológica o psicológica, o como una degeneración; en su momento el CIE-10 clasificaba estas categorías como un trastorno de la entidad y la orientación sexual  egodistónica, en el año 2013 el Libro Biblia de la psiquiatría, DSM-V, modificó el concepto de “trastorno de identidad de género” por “disforía de género” teniendo como base que el problema estriba en la angustia que causa la falta de concordancia entre el cuerpo y la entidad de este ante un estado social hostil. 


            —¿Qué beneficios trae consigo la condición LGBTIQ+, los trae, es un  sofisma de distracción, existen, son estos una comunidad manipulable o quizás son estos manipuladores sociales, son acaso, víctimas o son victimarios de una cultura, son aceptados, son rechazados? —las preguntas no tienen fin y por desgracia son más que la respuesta, todo se observa, se analiza, tras bambalinas se juzga, se habla a sotto voce, tras la cortina de la ignorancia, diría que hasta cierto punto, todo es incierto.


            Analicemos, en la red social X, aparece hoy un post publicado por Paul A. Szypula que reza, por respeto a que el original se encuentra en inglés así lo transcribo, pero, más adelante y con un poco de paciencia podrá leer usted la traducción:  

Trans lawyer at a hearing in Oklahoma is arrested for contempt of court after arguing with a judge on February 5, 2026.

It gets MESSY.

Rob Hopkins, formerly known as Robyn, was told by the judge, “Stop, you interrupt me one more time and you are being held in direct contempt of court and you can wipe that smirk off your face.”

Then it came to this point in the video below. The judge said, “We’re stopping,” and law enforcement came over to arrest Hopkins (a biological woman). She physically resisted and screamed repeatedly, “I can’t breathe!” She also asked people to call 911.


Hopkins was reportedly held on a $25,000 bond, according to The Oklahoma Post”.

            Está bien, que las letras, por arte de magia se conviertan en chibchombiano para entender un poco más el fondo del asunto…

        Una abogada transgénero fue arrestada por "desacato al tribunal" durante una audiencia en Oklahoma tras discutir con una juez el 5 de febrero del 2026.

Se puso DESORDENADO.

A Rob Hopkins, antes conocido como Robyn, el juez le dijo: "Alto, si me interrumpes una vez más, serás declarado en desacato directo al tribunal y puedes borrar esa sonrisa burlona de tu cara". 

Luego, el video que se muestra a continuación, el juez dijo: "Nos detendremos", y la policía se acercó para arrestar a Hopkins (una mujer biológica). Ella se resistió físicamente y gritó repetidamente: "¡No puedo respirar!". También pidió que llamaran al 911.

Según The Oklahoma Post, Hopkins quedó detenido bajo fianza de $25,000 dólares.


            Antes de seguir adelante con lo que publiqué como respuesta, para que usted no me fune generando un rechazo colectivo, tengo una pregunta simple y sencilla, pero esta es la columna vertebral del escrito: —¿En algún momento de  ese post figura que “Su Señoría” se dirigió al abogado sancionado con términos asociados a la identidad sexual  o que esta fuere  la causa del arresto?


        Respetuosa e imprudentemente, como siempre, respondí: “Que quede  claro, no fue detenido por su transgenerismo, no viene al caso, utilizar esto es intento de manipuleo social, fue detenido por “DESACATO”,  y la actitud policial se realiza por “RESISTENCIA AL ARRESTO”, nada que ver con su respetable condición sexual, nadie en el tribunal hizo referencia a ello. 

Eso de “persecución” por características sexuales, transfobia, homofobia, misoginia, misandria, xenofobia u otros, es una simple disculpa de violadores de normas, reglamentos o leyes; en casos como este,  para nada deberían nombrarse condiciones que corresponden a la intimidad del individuo so pena de generar polémica innecesaria que solo sirve para desviar el tema de fondo”. 

En otro post escrito a continuación por el mismo autor escribe: (traduzco) “video grabado con la cámara corporal del abogado transgénero Hopkins siendo arrestado por desacato al tribunal el 5 de febrero del 2026 en Oklahoma”…

          Analicemos las palabras del autor del post ahora subrayadas no sin antes corregir que la cámara corporal no pertenece al abogado sancionado: abogada transgénero, Robyn, una mujer biológica, ella, abogado transgénero; nueve términos en ciento diecisiete palabras haciendo referencia a una condición sexual no patológica y que obviamente no afecta el comportamiento social, laboral o profesional del individuo; obvio es que si está ahí es porque ha superado el exámen de la barra, la juez no tiene en cuenta su condición, los policías tampoco, pero, el social escritor del post  hace sobresaltar la autopercepción de género, la pregunta sería: ¿con qué razón, con cuál objetivo?


            Yo, este humilde cuenta letras, en algún momento de la vida ha llegado a la conclusión de que mientras las decisiones sexuales del individuo no sea resultado de alguna condición psicopatológica y no sean dañinas para la  humanidad, no sean “infecto contagiosas”, el propietario de sus genitales es dueño de hacer de  su capa un sayo, como lo hacía con este último desde la Edad Media hasta el Renacimiento, evaluar el comportamiento profesional y laboral de un individuo por la estirpe de Ganímedes es definitivamente violatorio de los derechos del ser humano, estas palabras subrayadas en pocas líneas son “acoso sexual”, —largo tema para otro editorial—, la androginia de un individuo no es un pase abierto para el irrespeto, la subvaloración, la lástima, la calificación, el abuso, el abuso de dar o el abuso de recibir, porque por ahí hay quienes por su condición también buscan beneficiarse, ser tratados en forma diferente a social y benéfica conveniencia.

     Interesantes por demás fueron los comentarios a los posts de Szypula, enriquecidos por el juzgamiento a la genitalidad, cuestionables en cuanto a quién debería haberlo capturado, “una mujer policía”; entonces, es cuando se presenta quizá lo más importante de este texto: la responsabilidad con la que debe cargar el individuo cuando toma sus propias decisiones, sí,  cada decisión del ser humano trae nuevas responsabilidades, nuevos roles, nuevas posibilidades, nuevas respuestas a los estímulos sociales, nuevas consecuencias por los nuevos actos, no es solamente el cambio de una imagen o de una condición anatómica, algunas veces algo fisiológica, el verdadero conflicto del  portador del Mito de Tiresias es aprender a vivir con las consecuencias psicológicas, sociales, morales y legales de su decisión, al final de cuentas, te guste o no, vives y existe dentro de una comunidad.


            Si deseas comentar, aportar o rebatir, eres bienvenido; al final del blog tienes un espacio para hacerlo, será un placer. 

            Gracias y que Dios te llene de bendiciones por haber llegado hasta acá.


martes, 17 de marzo de 2026

GUAJIRA

 








GUAJIRA 

Editorial 

Joseph Delgado 


            Quinientas treinta y cuatro  palabras,  cinco páginas, dos mil setecientos ochenta y seis  caracteres sin espacios, tres mil trescientos treinta y cinco  caracteres con espacios, fueron el largo texto que el once de marzo del 2026, por demás apasionado pero, sin perder la objetiva esencia de un escrito basado en la evidencia, escribí en X, antiguo Twitter,  quinientas treinta y cuatro palabras que llevaron a descubrir a través de sus comentarios a los vástagos más importantes de lo que hasta en ese momento el autor de este texto no había investigado a fondo, mea culpa, —que es casi como aceptar que irrespetuosamente el amarillo jugo del riñón se eliminó sobre la culpa—, y movido por la expiación del remordimiento, ese que a los seres de conciencia en el desvelo de la noche no deja dormir, hoy me veo obligado a plagiar con mucha pena mis propias letras, rogando     a quien paciencia tiene releerlas ya que con ello intenté, con el objetivo final de deshacer el nudo, aquel que sin querer, tozudo, terco y descuidado, con él até la historia al largo trazo de la verdad a medias, verdad imperdonable, porque imperdonable es que aquel que suelta letras disparadas con escopeta de regadera no apunte bien al objetivo permitiendo la duda de la ignorancia a medias.



             Como diría el dermatólogo, vamos al grano con el resumen del history time —dicen por ahí que si no le metemos un poquito de anglicismos al chisme es que no sabemos escribir en español y la Academia Española del pueblo nos manda a la punta de un cuerno—.


 
 M
artha Isabel Peralta Epieyú (Marta con th), —no Maata como se diría digna y orgullosamente en lengua wayuunaíki—, esa abogada externadista que supuestamente orgullosa debería sentirse de su ascendencia Epieyú, la del pueblo wuayúu, esa, pareciera ser que se hubiera olvidado, imagino que por política o social conveniencia,  del significado de su segundo apellido: “el que cuida el hogar, el que es de casa”, y esta que ya no solamente no es de la casa ni cuida el hogar intercala la “h” en el  nombre para generar una variante anglosajona anulando con ello el ennoblecido valor de la lengua nativa; Martha, publica, no pública, por redes, y bien vale la pena transcribirlo aunque el autor tema que el papel se contamine: 


“¡GANAMOS!

A pesar de los intentos por silenciar el voto indígena, a pesar de que en muchos lugares no entregaron el tarjetón de nuestra circunscripción, a pesar de las calumnias, mentiras y ataques, el pueblo habló en las urnas.

Esta victoria no es de una persona, es de las comunidades, de los líderes, de quienes caminaron cada territorio, de quienes defendieron el voto con valentía. Gracias a cada líder y lideresa que sostuvo esta lucha.

Ahora viene lo más importante: ser mayoría en el Congreso para hacer realidad las reformas que Colombia necesita.

Cuenten conmigo. Esta lucha apenas comienza. @petrogustavo” 


            He copiado y pegado, mas sin embargo el escrito no queda allí, la Peralta de quien se dice por ahí, por la sombra de los rincones, cual chisme de la viperina lengua de  Ña’Frígida, que investigada  se encuentra por repartir contratos de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres, UNGRD; esa entidad hoy en día gracias al desmandato y la corrupción gubernamental totalmente putrificada, por no escribir putripetrificada, la misma Peralta de quienes los bretes de las comadres sin perdón alguno dicen que su familia se enriqueció con contratos del gobierno, sí,  la misma que se ausentó en la votación clave sobre la reforma a la salud en la comisión séptima según dice ella debido a complicaciones de salud relacionadas con su embarazo, y que lo cierto el caso es que la falta de su voto fue determinante y por eso se fue al barranco el  proyecto de gobierno con una votación de 9 a 5 , razón por la cual  Petro perdió y el país ganó, pero, la verdad que se cree del cotilleo de las matronas del barrio es que la Marta con “h” se encontraba echando lengua en el salón de belleza, —¿verdad o mentira? —no me consta, pero,  sí es una habladuría que refuerza el sabio comentario del vulgo y de los inflexibles medios; a la acusación respondió humildemente como víctima, víctima de la violencia política —porque todo político cuando se siente agredido acude a estas milagrosas palabras:  agresión, amenazas—.  Lo cierto al caso es que tras las elecciones del 8 de marzo del 2026

Olmedo López la señala como una de las articuladoras del carrusel del contratos en el congreso dentro del proceso de corrupción de la UNGRD, dicen por ahí las malas lenguas, que también se le investiga por presuntamente presionar la entrega de contratos de maquinaria amarilla y redireccionar los recursos  para favorecer la reforma pensional; el tráfico de influencias también es algo que se le endilga ya que dicen que existen chats y registros de visitas donde supuestamente solicitaba puestos y contratos para allegados queriendo vincular estos a la Unidad de Gestión de Riesgo, pero, el cuento no para ahí, después de ser reelegida en las pasadas elecciones, —las causales de estas letras—, han surgido cuestionamientos por el crecimiento atípico de votos en algunos municipios de la Guajira como  Uribía, donde la votación en su beneficio aumentó más de 100 veces en relación a las elecciones del 2022 y si, retomamos el tema de la UNGRD,  las investigaciones mencionaron alguna reunión entre Schneider Pinilla y Peralta Epieyú cuando el primero era subdirector de la entidad, reuniones que se realizaron para gestionar recursos en ciertos municipios específicos; hoy en día se investiga el  si de repente estos recursos fueron desviados para financiar estructuras políticas locales afines a la senadora reelegida en su región de origen pero, lo más interesante es que Martica con “h”, dice que la votación recibida es fruto de su trabajo histórico con las comunidades wayúu y no de la compra de votos con recursos de la entidad de  rescate previamente mencionada, la pregunta sería: —¿cuál trabajo histórico? —sería más trabajo histérico, porque que se sepa no es que se le vea mucho,  a burra, por las rancherías; a la fecha esta perita en dulce no apta para diabéticos puede enfrentar  procesos de pérdida de investidura ante el Consejo de Estado por inasistencia injustificada, incumplimiento de deberes, y, serias dudas hay en la nube del pensamiento de si esta tiene que demostrar que la incapacidad médica es chiveada o no, lo que conllevaría a un proceso penal por fraude procesal o falsedad documental.


            A la respuesta de la wuayúuchinchombiana un poco cándido, quizás,  respondí por redes, calco mi escrito:

“—¿Ganaron, qué ganaron, o mejor dicho, ganó usted? — ganaron significa que usted va a donar los más de treinta millones que va a devengar mensualmente para alguna Ranchería, para alguna escuela; usted vendrá a vivir en Bogotá o a otra capital —como ha vivido—,  buscará obtener algún Toyota blindado y su respectivo esquema de seguridad con la disculpa de estar "amenazada", "vivirá sabroso" mientras en la Guajira, todo lo que viene sucediendo mandato tras mandato, desde Corral de Piedra a Nazareth o Taroa, sin olvidar lo ya olvidado, Kopoyomahanana o Jepehín, de Riohacha a Paraguachón y tantas rancherías marginadas por los políticos de turno, Wajiira seguirá igual; no conozco a lo largo de la historia de la península a algún colombiano que haya hecho algo por el departamento, ningún guajiro que ha logrado sobresalir ha volteado el chinchorro en beneficio  ni del departamento, ni de la ranchería de la cual  procede, aún más: la reto a que me demuestre, ¿cuál gobernante nativo ha realizado labores verdaderas por el departamento y sus habitantes?


Usted nació en Riohacha, ha sido senadora, estudió en el Externado, cuénteme, acá entre nos,  cuántas veces al día recoge el agua de los jagüeyes, cuánto hace que no teje  mochilas, chinchorros o mantas, esas  hermosas kaanas, o pastorea ovejas, o recoge sal con el lomo bajo el candente sol de Bahía Honda, Punta Gallinas o Manaure? 


Lo lamento, los habitantes de El Portal de Perlas una vez más solo han ganado la ilusión, "ilusión", — recuerde que ilusión viene de iluso,  ilusión proviene del latín illusio, que  significa "engaño" o "burla".— ilusión de que el voto, aunque sea por una vez se refleje en el futuro de sus habitantes, esos que aún, cotidianamente pisan los arenales candentes de la rancherías con los mismos rotos wayuuson de siempre, mientras, usted luce cómodamente,  probablemente, en la capital, finos zapatos de marca mientras, con político carácter, sus tacones resuenan sobre el mármol de Carrara de oficinas y Palacios.


  Hoy amanecí con la metáfora alborotada; la Tierra del Sol de los Venados no ganó, ganó usted y su bolsillo,  ganaron las faltriqueras  de Alfredo Rafael Deluque Zuleta, el saquillo de Juan Loreto Gómez Soto, la escarcela de Jorge Armando Figueroa Angarita; irónicamente, tres de cuatro fueron reelegidos, tres que durante sus cargos ejercidos no cambiaron para nada durante el ejercicio que termina, la forma de vida del pueblo guajiro, ni patrocinaron progreso alguno para la península más hermosa que he conocido en mis quince lustros de vida. 


A partir de julio del 2026 cuatro senadores de la guajira en conjunto devengarán más de mil seiscientos sesenta y cinco millones anuales durante su tiempo de representación, "anuales", en cuatro años de ejercicio  más de seis mil seiscientos sesenta y dos millones; durante el período legislativo desde el 2022 hasta el 2026, tres representantes de la "pobreza guajira" devengaron, en conjunto, como senadores —cargos que hoy repiten— la pequeña suma de más de siete mil cuatrocientos treinta millones de pesos colombianos; mientras, las  rancherías peninsulares seguían y  seguirán siendo construidas  con barro, madera y yotojoro; palabras más, palabras menos:  ¿de esos "dineritos" honrosamente ganados por políticos guajiros gracias al voto de la mayoría de 1.002.394 habitantes cuántos han salido de la pobreza?


La Guajira no ganó,  ganaron los políticos que dicen representarla; #HablemosClaro”


            Hasta aquí he leído y repasado, no podría escribir como cualquier mortal aquello que la cereza del pastel, porque de seguro el endocrino lo va a recordar en cada cita para achacar todas las penurias al inadecuado manejo  de mi diabetes; si analizamos  el final de este  articulito, por no decir epístola, poniendo la verde aceituna de la paella para su brillante cierre, —aunque la verdad es que sea pa’todos— y tomamos conciencia por un momento de que el caso de la Guajira y de la supuesta, nos toca escribir supuesta para no terminar en la cárcel como  Luz Fabiola Rubiano de Fonseca, sí, la misma que terminó condenada por discriminación y hostigamiento agravado al decirle tres verdades a quien la verdad le afecta, y para no salirme de contexto, la supuesta mano de delitos de  Martica la guajira levantada, perdón olvidé la th, el caso de la corrupción de la senadora solo es la misma oliva que enmascara la existencia de una enfermedad oculta en este caso específico, la corrupción, bueno, volvamos a escribir supuesta, de los padres de la patria; a la fecha de este escrito el ministerio político confirmó que actualmente tiene procesos abiertos contra 26 senadores y 27 representantes a la cámara, es decir el 16% de la

corporación que asumirán sus funciones en julio del 2026; el diario de Francisco de Paula Pérez, El Colombiano, nos escribe de 52 procesos en curso contra senadores electos, electos, lo que nos lleva a concluir que por lo menos, copio y pego, “casi uno de cada cinco parlamentarios tiene procesos sancionatorios o investigaciones administrativas ante la Procuraduría General”; ahora bien, sí a los anteriores estudios basados en evidencia agregamos, sin contar lo que a la fecha se está quemando en la hoguera del senado; para el periodo que inicia en el 2026 el petropacto histórico tendrá veinticinco curules,—de ellos, diecisiete tienen investigaciones o procesos vigentes—, entre lo que se nombra: una indagación colectiva por parte de la Corte Suprema contra veinte congresistas de la lista cerrada original, por presuntas irregularidades en la financiación de la campaña del 2022, Alex Xavier Flórez Hernández: procesado por injuria y calumnia, Isabel Zuleta, David Rosero: por el presunto delito de concusión e irregularidades en contrataciones, Diana Carolina Corcho: investigada por la Procuraduría como consecuencia de la escasez de medicamentos durante su gestión como Ministra de Salud, Carmen Patricia Caicedo: cuestionada por presunta inhabilidad y vínculos con la administración de su hermano en Santa Marta,   y el resto de lo que se llama “oposición”, exceptuando dos indígenas, por no decir indigentes, setenta y ocho curules no petristas; pero, somos conscientes que esas  setenta y ocho no está representadas por angelitos sin importar el bando político que representen, según la Fundación Paz y Reconciliación, —PARES— los casos más comunes están asociados al escándalo de la UNGRD, a corrupción y tráfico de influencias, herencias de clanes, etc. etc. de una u otra forma y por hablar más claro, o a calzón quitao: ¡corrupción!.


             Una pequeña perla, ¿Sabe usted que de las ciento ocho  curules totales,  40 a 45 escaños están ocupados por profesionales del Derecho, el 40% de los senadores electos para el periodo 2026 a 2030 son profesionales del Derecho, profesionales en Ciencias Sociales 15%, profesionales de ciencias de la salud 7%, economía y administración 18%,   el 10% corresponden a licenciados, líderes sociales, o teólogos; de los datos anteriores se concluye que los profesionales del derecho presentan el mayor número de investigaciones judiciales y disciplinarias en el Senado liderando estos procesos por celebraciones indebidas de contratos tráfico de influencias, etc. mientras, irónicamente, los Economistas y Administradores se encuentran involucrados en investigaciones relacionadas con el manejo de recursos públicos y gestión fiscal; pero, no debemos olvidar que los líderes políticos de clanes, el 40% de los cuestionados, según la fundación PARES, están vinculados a procesos por concierto para  delinquir y delitos electorales?


     

 Esa maravillosa península en forma del corcho de la costosa Goût de Diamants, por la que cualquier millonario enamorado bien pagaría dos millones de dólares por botella, hoy nos ha permitido  descorchar la realidad política de las tradiciones heredadas de Rómulo, setecientos cincuenta y tres años antes de Cristo. 


              Dios proteja a Colombia del voto de la ignorancia, ese voto con el que pueblo elige, no los beneficios para la nación, elige el tipo de beneficios y prebendas que han de disfrutar “Los Elegidos” mientras para el ciudadano nada cambia.


             Con  dos mil cuatrocientas veintitrés  palabras cierro mi escrito.


                        Anayawatüsü saa’in taya püpüla, Wajiira tapüshi.