TRANSFORMACIÓN
—¿Incongruencia de género (transgenerismo), homosexualismo y otros por conveniencia social, laboral o jurídica?—
Editorial
Joseph Delgado
Álgido, muy álgido, de esos temas hemorrágicos que desde un principio hay que manejarlo con pinzas de disección, pinza bipolar, una que otra mosquito y doble par de guantes estériles; pero, que con muchos elementos del siglo XXI tienden a ser, o más bien a convertirse, en procesos que salieron del freudiano canasto destapado por allá en 1913 y del cual Sigmund Freud sostenía en su libro Tótem y Tabú que el origen de la cultura, la moral y la religión nacía del parricidio primordial; en su obra escribía sobre la exogamia y la ley, la primera como El Tótem, la segunda la vinculaba a El Tabú; y tácitamente correlacionaba, en cuanto al concepto de los preceptos paternos y el género que se establecía explicando la norma que ordenaba la sociedad; bajo el concepto psicoanalítico totalmente tradicional de que “la cultura surge de la represión de los deseos primarios y la instauración de leyes sociales”; desde el punto de vista del padre del psicoanálisis, el transgenerismo podría analizarse como un desafío al tótem de la diferencia sexual binaria impuesta por las ordenanzas paternas ya que este rompe el tabú y genera una identificación proyectiva, el mismo Sigmund, quien otrora revolucionó la historia de la sexualidad haciendo de ella un tutti frutti con la psicología dinámica y quien en algún momento convirtió la sexología en una disciplina científica, sugiere que el individuo renuncia a los instintos para vivir dentro de una colectividad, mientras que el transgenerismo cuestiona la identidad de género y convierte esta en un sacrificio obligatorio para poder convivir dentro de la misma agrupación.
El 24 de enero de 2026 el autor de este escrito publicó en X, antiguo Twitter, un editorial bajo el título “El Ministerio De La Igualdad y La Población LGBTIQ+”, que a la hora la verdad no viene al tema en estas letras que hoy nos acompañan, pero, sí tocaba el tópico donde se relacionaba que el 1.2% de los habitantes adultos de una población de cuarenta millones de ciudadanos, obviamente haciendo referencia a los adultos, pertenecen a este tipo de colectividad; mas, lo que es más interesante, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística en Colombia, DANE, no presenta unas cifras ni siquiera aproximadas de la población con incongruencia de género, aún más, lo categoriza como “identidad de género” en las encuestas integradas de hogares y reduce de las cifras antes anotadas al 1.1% equivalentes a cuatrocientos treinta y tres mil personas adultas identificadas como LGBTI+; algo para analizar: la misma entidad del estado, para marzo de 2026, el mes en curso, nos reporta un estimado de quinientos un mil personas que se identifican como lesbianas, gay, bisexuales, trans y no binarias; retornando la estadística al 1.2% relacionado en mi publicación del 24 de enero en el medio ya citado, y algo que dispara una alerta, esta entidad nos reporta una tasa de desocupación del 10.5% de cuatrocientos setenta y cinco mil personas de esta condición declaradas como fuerza laboral.
Déjenme por un momento que retome algunas líneas de mi publicación realizada en la fecha anotada: los LGBTIQ+ no son enfermos mentales, no son fenómenos, en 1990 la OMS les eliminó de la lista de enfermedades mentales, el CIE-11, Clasificación Internacional de Enfermedades del 2018 dejó de considerar la incongruencia de género como un trastorno mental, la APA, American Psychiatric Association, en 1973 la sacó del DSM-II, —Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders—, al concluir que no existía evidencia científica de que la orientación sexual fuera una “condición patológica”; al punto tal que la ciencia actual considera la diversidad sexual y de género como una variación natural de la experiencia humana y no como una falla biológica o psicológica, o como una degeneración; en su momento el CIE-10 clasificaba estas categorías como un trastorno de la entidad y la orientación sexual egodistónica, en el año 2013 el Libro Biblia de la psiquiatría, DSM-V, modificó el concepto de “trastorno de identidad de género” por “disforía de género” teniendo como base que el problema estriba en la angustia que causa la falta de concordancia entre el cuerpo y la entidad de este ante un estado social hostil.
—¿Qué beneficios trae consigo la condición LGBTIQ+, los trae, es un sofisma de distracción, existen, son estos una comunidad manipulable o quizás son estos manipuladores sociales, son acaso, víctimas o son victimarios de una cultura, son aceptados, son rechazados? —las preguntas no tienen fin y por desgracia son más que la respuesta, todo se observa, se analiza, tras bambalinas se juzga, se habla a sotto voce, tras la cortina de la ignorancia, diría que hasta cierto punto, todo es incierto.
Analicemos, en la red social X, aparece hoy un post publicado por Paul A. Szypula que reza, por respeto a que el original se encuentra en inglés así lo transcribo, pero, más adelante y con un poco de paciencia podrá leer usted la traducción:
It gets MESSY.
Rob Hopkins, formerly known as Robyn, was told by the judge, “Stop, you interrupt me one more time and you are being held in direct contempt of court and you can wipe that smirk off your face.”
Then it came to this point in the video below. The judge said, “We’re stopping,” and law enforcement came over to arrest Hopkins (a biological woman). She physically resisted and screamed repeatedly, “I can’t breathe!” She also asked people to call 911.
Hopkins was reportedly held on a $25,000 bond, according to The Oklahoma Post”.
Está bien, que las letras, por arte de magia se conviertan en chibchombiano para entender un poco más el fondo del asunto…
Una abogada transgénero fue arrestada por "desacato al tribunal" durante una audiencia en Oklahoma tras discutir con una juez el 5 de febrero del 2026.
Se puso DESORDENADO.
A Rob Hopkins, antes conocido como Robyn, el juez le dijo: "Alto, si me interrumpes una vez más, serás declarado en desacato directo al tribunal y puedes borrar esa sonrisa burlona de tu cara".
Luego, el video que se muestra a continuación, el juez dijo: "Nos detendremos", y la policía se acercó para arrestar a Hopkins (una mujer biológica). Ella se resistió físicamente y gritó repetidamente: "¡No puedo respirar!". También pidió que llamaran al 911.
Según The Oklahoma Post, Hopkins quedó detenido bajo fianza de $25,000 dólares.
Antes de seguir adelante con lo que publiqué como respuesta, para que usted no me fune generando un rechazo colectivo, tengo una pregunta simple y sencilla, pero esta es la columna vertebral del escrito: —¿En algún momento de ese post figura que “Su Señoría” se dirigió al abogado sancionado con términos asociados a la identidad sexual o que esta fuere la causa del arresto?
Respetuosa e imprudentemente, como siempre, respondí: “Que quede claro, no fue detenido por su transgenerismo, no viene al caso, utilizar esto es intento de manipuleo social, fue detenido por “DESACATO”, y la actitud policial se realiza por “RESISTENCIA AL ARRESTO”, nada que ver con su respetable condición sexual, nadie en el tribunal hizo referencia a ello.
Eso de “persecución” por características sexuales, transfobia, homofobia, misoginia, misandria, xenofobia u otros, es una simple disculpa de violadores de normas, reglamentos o leyes; en casos como este, para nada deberían nombrarse condiciones que corresponden a la intimidad del individuo so pena de generar polémica innecesaria que solo sirve para desviar el tema de fondo”.
En otro post escrito a continuación por el mismo autor escribe: (traduzco) “video grabado con la cámara corporal del abogado transgénero Hopkins siendo arrestado por desacato al tribunal el 5 de febrero del 2026 en Oklahoma”…
Analicemos las palabras del autor del post ahora subrayadas no sin antes corregir que la cámara corporal no pertenece al abogado sancionado: abogada transgénero, Robyn, una mujer biológica, ella, abogado transgénero; nueve términos en ciento diecisiete palabras haciendo referencia a una condición sexual no patológica y que obviamente no afecta el comportamiento social, laboral o profesional del individuo; obvio es que si está ahí es porque ha superado el exámen de la barra, la juez no tiene en cuenta su condición, los policías tampoco, pero, el social escritor del post hace sobresaltar la autopercepción de género, la pregunta sería: ¿con qué razón, con cuál objetivo?
Yo, este humilde cuenta letras, en algún momento de la vida ha llegado a la conclusión de que mientras las decisiones sexuales del individuo no sea resultado de alguna condición psicopatológica y no sean dañinas para la humanidad, no sean “infecto contagiosas”, el propietario de sus genitales es dueño de hacer de su capa un sayo, como lo hacía con este último desde la Edad Media hasta el Renacimiento, evaluar el comportamiento profesional y laboral de un individuo por la estirpe de Ganímedes es definitivamente violatorio de los derechos del ser humano, estas palabras subrayadas en pocas líneas son “acoso sexual”, —largo tema para otro editorial—, la androginia de un individuo no es un pase abierto para el irrespeto, la subvaloración, la lástima, la calificación, el abuso, el abuso de dar o el abuso de recibir, porque por ahí hay quienes por su condición también buscan beneficiarse, ser tratados en forma diferente a social y benéfica conveniencia.
Interesantes por demás fueron los comentarios a los posts de Szypula, enriquecidos por el juzgamiento a la genitalidad, cuestionables en cuanto a quién debería haberlo capturado, “una mujer policía”; entonces, es cuando se presenta quizá lo más importante de este texto: la responsabilidad con la que debe cargar el individuo cuando toma sus propias decisiones, sí, cada decisión del ser humano trae nuevas responsabilidades, nuevos roles, nuevas posibilidades, nuevas respuestas a los estímulos sociales, nuevas consecuencias por los nuevos actos, no es solamente el cambio de una imagen o de una condición anatómica, algunas veces algo fisiológica, el verdadero conflicto del portador del Mito de Tiresias es aprender a vivir con las consecuencias psicológicas, sociales, morales y legales de su decisión, al final de cuentas, te guste o no, vives y existe dentro de una comunidad.
Si deseas comentar, aportar o rebatir, eres bienvenido; al final del blog tienes un espacio para hacerlo, será un placer.
Gracias y que Dios te llene de bendiciones por haber llegado hasta acá.



1 comentario:
Doctor, Abarca temas interesantes que lo ponen a uno a analizar y a debatir más a fondo. Muchas gracias, quedo atenta a nuevas publicaciones.
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