Editorial
Joseph Delgado
El "Ministerio de la Igualdad", el ministerio "perfecto", la mejor creación de Petro, la perfecta bandera del desgobierno; allí se resume la igualdad del gobierno de quien lo preside con el mismo y su degenere de vida; clara y honestamente, desde su punto de vista de actor porno y degenerado, su ministro saliente lo describe, un ministerio porno, corrupto, por ende, contaminante e "inmostrable", el filtro de cañería donde se cierne la peor y más descarada porquería de un país.
Colombia es un país con 437,000 personas que se auto reconocen como población LGBTIQ+, en otras palabras: 1.2% de los habitantes adultos de un país de 40 millones de ciudadanos adultos ->18 años- estadísticamente existentes a enero de 2026 parte hacen de esa población especial, de esta respetable minoría manipulada convencionalmente por el gobierno con el único beneficio de lograr los votos de la misma; el malintencionado ministerio barre con la escoba de sus ministros el piso con la población causa de este editorialito e imperdonable esto es.
Déjenme por un momento hacer, por honestidad, de abogado del diablo y recordarle a sus ignorancias datos posiblemente desconocidos dentro de su gran demostrada ignorancia: los LGBTIQ+ no son enfermos mentales, no son fenómenos, en 1990 la OMS les eliminó de la lista de enfermedades mentales, el CIE-11 -Clasificación Internacional de Enfermedades- del 2018 dejó de considerar la "incongruencia de género" como un trastorno mental, la APA, American Psychiatric Association en 1973 la sacó del DSM-II -Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders- al concluir que no existía evidencia científica de que la orientación sexual fuere una "condición patológica"; al punto tal que la ciencia actual considera la diversidad sexual y de género como una variación natural de la experiencia humana y no como una falla biológica o psicológica, o como una degeneración; en su momento el CIE-10 clasificaba estas categorías como como un "trastorno de la entidad y la orientación sexual egodistónica", ya en el CIE-11 se considera este como una "incongruencia de género"; en el 2013 el libro biblia de la psiquiatría, DSM-5, modificó el concepto de "trastorno de identidad de género" por "disforia de género" teniendo como base que el problema estriba en la angustia que causa la falta de concordancia entre el cuerpo y la entidad de este ante un estado social hostil.
De entender es hora, degenerado exministro, que el 1.2% de los habitantes adultos de un país de 40 millones de ciudadanos adultos, "parte mínima" son de un país; que por su condición no ameritan "tratos especiales" a los de ningún otro ciudadano, por la simple razón de que su condición no es una inca o discapacidad, es simplemente una respetable "disforia", una respetable condición de insatisfacción que bien puede llevar a algunas condiciones de "angustia", pero, que el pertenecer a la población LGBTIQ+ sinónimo no es de degeneración asociada a la prostitución, a la pornografía, al exhibicionismo; históricos personajes cómo: James Buchanan, Isaac Newton, Nicolás Fatio de Duillier, Nightingale -madre de la enfermería moderna-, el premio Nobel de la Paz Dag Hammarskjöld, Turing y otros de antaño, a esta población han pertenecido sin que ningún gobierno, en la larga historia de la humanidad, en el degenere gubernamental, hubiérelos exhibido; ética y respetable es el "respeto" a la intimidad, la población LGBTIQ+ no son por su condición pobladores dignos de lástima, delincuentes no son, pero, tampoco de tratos, premios, cargos o dádivas especiales, así como no lo son afrodescendientes, prostitutas o indígenas, surgir social y laboralmente estos deben por su capacidad moral, espiritual, profesional e intelectual, no por su "entrepiernosa", respetable condición, mostrarse y surgir deben simple y llanamente como "Colombianos de bien", el resto simplemente es: podredumbre, manipuleo y cieno.
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